Un libro durante la cuarentena.
- teatrolavidaessuen
- 17 abr 2020
- 1 Min. de lectura
“En esta vida hay que hacer tres cosas: escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo” Esta recurrente frase es la que nos sirve de comienzo de esta gran aventura. Escribir un libro no es algo que podamos hacer de forma sencilla y rápida, pero...¿Y si colaboro en un libro escrito de manera conjunta?
Exactamente eso es lo que proponemos. Nosotros escribimos el inicio del libro, y a través de vuestras aportaciones, con vuestros comentarios y textos, iremos creando un libro en coautoría. Fácil. Solo tienes que tener en cuenta 3 cosas:
* Que el texto que escribas no supere las 15 líneas aproximadamente y tenga nexo de unión con el párrafo anterior. No escribas el final del libro, así podrán seguir escribiendo.
* Que el vocabulario elegido sea apto para todos los públicos.
* Que disfrutes participando, por lo que es importante respetar los derechos y libertades del resto de participantes y lectores.
El grupo de teatro se reserva el derecho de modificación en caso de incumplimiento de lo establecido, así como el uso de los textos y del resultado final.
Anímate a escribir con nosotros, y recuerda identificarte para poder conocer así todos los autores de la obra.
GRACIAS.

Paula no sabía que hacer pero guiada por el instinto o quizás por la desesperación comenzó a revolver toda la casa en busca de pistas. Llevaba un buen rato con su tarea cuando encontró una piedra púrpura en el armario de una de las habitaciones más vacías. No parecía más que una piedra decorativa pero le extrañó encontrarla allí bajo montones de mantas. Había sido un día muy duro así que decidió no darle vueltas por el momento y la dejó sobre la mesa, comió algo e intentó dormir.
Durante la noche se despertó sobresaltada, permaneció un rato sentada sobre la cama pensando en volver a dormirse cuando escuchó lo que parecía un susurro lejano. Al principio no le dio…
Desde niña soñó con vivir cerca del mar, con tener el privilegio de abrir una ventana cada mañana y aspirar ese olor inconfundible y sentir la brisa en el rostro. Soñó con dormir arrullada con el sonido de las olas después de dar su paseo nocturno bajo el cielo estrellado, admirando cada fase de la luna mientras el agua salada moja sus pies. Después de 35 años había cumplido su sueño....
me encuentro con aquello que durante el viaje se había alojado en mi cabeza...
- ¡¡Emilia!!, grité desconcertada. Insté a Luna a que buscase por toda la casa, una y otra vez volvía a mí pero no hallábamos respuesta.
En ese momento decidí llamar a la policía, todo aquello no tenía ningún sentido, Emilia era una mujer muy querida por todo el mundo. Durante la espera, que se me hizo eterna, intenté ordenar todos y cada uno de los momentos transcurridos desde que Emilia me contó, llena de alegría, que por fin iba a cumplir su sueño.
Desconcertada al principio, reconozco que es necesario reaccionar cuanto antes pues mi Vecina Emilia necesita de mi ayuda y debo actuar con rapidez. Preparo mi bolsa con lo imprescindible y Luna y yo cogemos el primer AVE con dirección a Cádiz. Qué insensatez la mía que no he avisado a policía, no obstante debo encontrarla
Me dirijo al Barrio de la Viña, uno de los más típicos y auténticos de la Ciudad Gaditana; Emilia dispone de una casita baja con un patio repleto de alegres y coloridas flores que dan la bienvenida.
Al entrar al patio de la vivienda, siento que mis piernas flojean y...
- ¿Señorita Paula Ortega?
- ¡Oiga, dejenme en paz,. No me interesan sus dichosas ofertas ni nada que tenga que ver con ustedes!
De repente se escucha el grito de una mujer de fondo, unos golpes metálicos y un <<CÁLLESE>>.
Yo me quedo un poco sorprendida, sin entender que está pasando, cuando esa voz vuelve a gritar: -¡¡Paula, Socorro!! Y al momento, la línea se corta.
En ese instante, me doy cuenta de que se trata de Emilia. Un escalofrío recorre mi cuerpo y mi cabeza empieza a darle vueltas a lo que acaba de pasar.